Son algunas voces críticas y este debate no es nuevo, acerca de si es conveniente apostar por una Liga de Filiales, (que en puridad son equipos dependientes pero al que nos referiremos como liga de filiales o equipos filiales, como en su día ocurrió con los juveniles), en una liga única con ascensos y descensos, o por si por el contrario, hay que seguir con el formato actual.
Existen pros y contras para ambas ligas. Con el formato actual, los clubes en categorías no profesionales (actuales 1ª, 2ª y 3ª División Real Federación Española de Fútbol) los clubes suelen jugar contra otros con respecto agrupados en el mismo ámbito geográfico. Esto lo que hace es ahorrar costes de categorías que no tienen la trascendencia ni respaldo económico que tienen las categorías profesionales y que, por lo tanto, cuentan con un presupuesto más bajo. En una teórica liga de filiales, sería como a nivel profesional, divididos por categorías, en una 1ª, 2ª División y restantes, en donde los clubes profesionales tendrían sus filiales que se enfrentarían a otros independientemente de su geografía. Esto dispararía el presupuesto de los clubes, aunque entendemos que se podrían vender los derechos televisivos de las mismas, con su horario propio y siendo la antesala de los horarios de los clubes de Primera y Segunda División, obviamente, sin ser ingenuos; ya que no alcanzaría las cifras que existen hoy en día en el fútbol profesional. Podemos incluso encontrarnos con la problemática de que un club tenga un filial potente, pero su primer equipo esté en categoría no profesional y con deudas, pudiendo incluso ser esto contraproducente, ya que dicho club no apostaría por tener el filial en máxima categoría, disparando la deuda ya que su máximo objetivo debe ser tener el primer equipo en la máxima categoría posible. Ello conllevaría irremediablemente a que ese club se vea abocado a prescindir de que su filial esté en su máxima categoría y que compita en una categoría inferior, no permitiendo que sus jóvenes valores se desarrollen.
Otro tema a tener en cuenta es el que existen clubes que incorporan a su filial un jugador o jugadores de otros países y que son futuras estrellas en ciernes, pagando un traspaso cuantioso que incluso está muy por encima del presupuesto de varios clubes juntos dentro de su misma categoría. A mi entender, esto es una causa de adulteración de la competición, ya que no compiten en las mismas igualdades, no siendo justo este hecho para la categoría. Se puede permitir igualmente el desarrollo de futbolistas en una liga de filiales, con sus ascensos, descensos y promociones, por lo tanto no es válida la argumentación que se vierte de que los jugadores a esas edades no tienen la experiencia de jugar una promoción. Si se hiciese una liga de filiales, con sus respectivas ligas, tendrían esa experiencia, quizás hasta con un sistema de Copa del Rey que solo se pudiesen clasificar una cierta cantidad de equipos según su clasificación en Liga en la primera vuelta, para abaratar costes claro está de estar disputando toda la competición de Copa del Rey entre los filiales de distintas divisiones. Incluso se podría idear una Copa del Rey, dependiendo de la categoría, con sus respectivas denominaciones, igual que se hizo en su día con la Copa de La Liga o igual que se hace en Baloncesto.
Si se dejase el espacio de los filiales a otros clubes, estos podrían desarrollarse y competir en las mismas condiciones, a priori, que los otros clubes de su entorno. A priori, porque no es lo mismo un club capital de provincia, con historia y peso dentro del fútbol español que por circunstancias, llámese mala planificación deportiva que conlleva un descenso, crisis institucional, descenso administrativo por impagos, o cualquier otro motivo, se ve en una categoría que no le corresponde por historia y tradición; que un club que apenas tenga peso y tradición, que no sea capital de provincia o que siéndola no tiene una alta población, pero que intenta romper con su status quo.
Haciendo un repaso en las principales ligas europeas, en Portugal observamos que siguen el mismo modelo que en España en la actualidad. Sin embargo, en Italia, existen los clubes “Primavera”; que tienen su propia liga de filiales, dividida en categorías, Primavera I y II, con 18 y 26 participantes en sus respectivas ligas. La edad de los participantes es entre 15 y 20 años, con excepciones de edad. A final de temporada existe un play-off y play-out para ascensos y descensos, aunque los mejores ascienden directamente. Sin embargo, desde la temporada 2018-2019, tienen permitido registrar un equipo “under 23” o “next gen” en la Serie C, tercera categoría. También se cuenta con una Copa Primavera, con eliminatoria directa.
En Inglaterra se creó la liga de filiales denominada Premier League 2, con sus respectivas Division 1 y 2, con ascensos y descensos y campeones. Los jugadores deben tener 23 años o menos, aunque se permiten excepciones, 1 portero y 3 jugadores de campo que superen dicha edad. Tienen un mínimo de 3 partidos por temporada obligatorio para jugarlo en el estadio principal.[1] Aunque ha generado controversia, también pueden participar en la EFL Trophy, aunque reservado a equipos de 3ª y 4ª de Inglaterra.[2]
En Alemania solo pueden ascender hasta la Bundesliga III, la Bundesliga I y II está reservada para clubes principales. En Francia, los filiales solo pueden llegar a una categoría determinada, cuarto nivel, la “National 2”, el motivo es para salvaguardar y garantizar la integridad de la competitividad de las ligas superiores. [3]
Con todo el repaso que hemos realizado podemos concluir, que no existe un único modelo y que independientemente de que se use ciertas especificidades a la hora de construir una posible liga de filiales, esta no deja de ser como una especie de liga de desarrollo de filiales a nivel cerrado, (solo pueden competir filiales) pudiendo haber una competición que emule la Copa del Rey, con sus distintas especialidades en la normativa del torneo. Esto conlleva a que, a rasgos generales, ciertos clubes de ciertas localidades puedan llegar a ocupar categorías que les acerquen al fútbol profesional y desarrollarse, así como romper su techo histórico. Esto, puede ser estimulante también para los filiales ya que se podrías crear una competición Europea, al igual que ocurre en juveniles con la Youth League, pero con filiales de toda Europa, otorgando los primeros puestos a acceder a tales competiciones, lo que haría que los clubes contasen igualmente con un estímulo, un desarrollo y una competitividad para con sus filiales. No es sencillo, pero está claro que se puede organizar por la UEFA tal y como lo hace a nivel senior o de juveniles, pudiendo haber tres competiciones como actualmente existe, formato Liga de Campeones o Champions League, Europa League o Liga Europea de Clubes y Conference League o Liga Conferencia.
De otro modo, podemos seguir con el actual formato, un formato que permiten acceder a los clubes dependientes o filiales a ligas profesionales o semi-profesionales y donde sí jugarían los play-off de ascenso a una categoría profesional, obviando una posible promoción de acenso de Segunda División a Primera División, compitiendo estos clubes filiales o dependientes con clubes profesionales y, como efecto, adquirir el nivel exigido a dicho nivel competicional. Sin embargo, estaríamos ante el problema que hemos establecido al principio de este artículo.
Recordar que este debate no es nuevo. Ya ha habido este debate, pero se sigue optando por el sistema actual, quizá sea hora del cambio.
Miguel Ángel Yánez Alonso, abogado especialista en derecho deportivo, diciembre de 2.024.
[1] Visto en: https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20200727/482549684156/fc-barcelona-barca-internacional-filiales-europa.html
[2]Visto en: https://www.888sport.es/blog/apuestas-futbol-copas-inglaterra
[3]Visto en: https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20200727/482549684156/fc-barcelona-barca-internacional-filiales-europa.html

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